Cerré la puerta y las ventanas y no se como, ni cuando la oscuridad volvió a entrar a mi casa esta noche, se metió por todas las habitaciones en forma delictiva hasta llegar al dormitorio, ahí me di cuenta que no venía sola, la acompañaba el silencio que a su vez eran cómplices de dañinos recuerdos, de dolorosas marcas que retoman en mi alma en cada oportunidad.
Cerré los ojos queriendo evitar el morbo que me causa disfrutar mis lagrimas, llorar ese silencio culpable de quien sabe que cuerpo, quien sabe que alma..
Esos pensamientos tan turbios, tan oscuros, que van colgándose en mi mente como arañas en mi cama,
Tan rápido como esas lagrimas ya lloradas, que retoman vida para volver a morir.
Suenan esos dulces espantos de otoño, de ese tiempo que paso y que volverá..
Si, cada noche vuelve a mi mente para volver a inundarme de miedo, para volver apuñalarme con esa espada que esconde tan inocentemente como la salvación..
Como esa hermosa luz de neón, tan linda, tan mágica, pero tan dañina..
Recordaba mis pasos al querer escapar de ese sueño maldito, de esa luna apetente de esa furia habitual..
Ya no puedo evitar reírme de mi misma, ya no puedo evitar llorar por la lastima que me causa verme mal..
Esas lagrimas son mi compañía, ya no se como salir, ya no puedo evitar la sensación de ahogo cuando llega la noche, vivo en esta hermosa oscuridad maldita.
Tan maldita como amada, tan amada como protegida, tan protegida como distante..
Apoyo nuevamente la cabeza intentando buscar ese sueño para dejar de inquietar mi mente..
Esas preguntas atormentan mi alma quitándome el oxigeno hasta poder retomar el aire..
A la mañana el silencio y la oscuridad seguís allí, mirándome dormir como si me estuviesen cuidando, o esperando mi cuerpo para asechar contra mi debilidad una vez mas..
Me levante de la cama, como si alguien en algún momento me estuviese tirando..
Me resistí a ello, y seguí en esa cama sabiendo que corría el riesgo de ser atacada por mis propias heridas una vez mas..
Te encontré, en ese silencio que tan solo vos y yo entendemos…
Sentí tus brazos tan dulcemente en mi espalda, sentía tu respiración, sentía tu voz, sentí que me cuidabas…
Todo estaba tan paralelo de mi realidad, dude de esta sensación, dude de abrazarte por miedo que me empujaras cruelmente al abismo…
Pude sentir paso a paso como latíamos en uno solo, pude sentir tus manos acariciándome el pelo mientras yo dormía…
Realmente me desperté? Realmente estuve ahí?
Abrí los ojos, y me di cuenta que nada había pasado… Simplemente horas, y vos estabas ahí.. Cuidándome
No hay comentarios:
Publicar un comentario