Hace un año, pedia por favor que me rescaten
De ese enfermedad maldita, de ese amor desesperado,
enamorado,
obsesivo y ya desarmado…
Apareciste un día tan frío como el sudor que ya recorria mi
cuerpo,
Mi alma, mi ser, mi cerebro, mis extremidades, mi todo
Y hasta la misma nada.
Jugamos a seducirnos, a intentar enamorarnos,
Y quien nos escuchaba, eramos dos indiferentes que solo nos divertíamos,
Que del otro no esperaban nada.
Fuiste entrando en mis pensamientos, en mis besos, en mis
abrazos…
Fuiste creyendo en mis ojos… Alguien volvió a curarme el
alma…
Me transformaste en sonrisa, aunque sabías que un mal
inundaba mi alma…
Fuiste adueñándote de mi vida, de mi tiempo, de mis ganas…
Me conquistaste sin que supiera donde me estaba metiendo,
Yo solo quería jugar un juego, para olvidarme del todo,
Ese todo que lastimaba mi alma, mis huesos.
Hoy te agradezco por todo, por lo que hiciste, por tantas
palabras…
Y va venciéndose un ciclo donde ya no nos importa nada.
Todo lo que pasamos, todo lo lindo y todo lo malo
Se transforma en vacios, mentiras y silencios abandonados.
Ya no se como seguir tu juego, pero te agradezco en el alma,
por haber propuesto este juego, donde el dolor ya no me rompe el alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario