No querías comer, no querías dormir,
No podías llorar, no te acordabas como sonreír, no sabias soñar.
Miraste tus fracasos reflejados en el espejo, ese espejo que te sede la soledad,
Te miraste arruinado en un recuerdo, ese que no da tregua para luchar...
Creíste que tenias que pagar ese precio, para poder volar,
Viajaste en lo fugaz de tu cabeza, creyendo que salir te anudaría a no pensar...
Caminando corrías de tus miedos, huías de tu conciencia, salias de tu cabeza.
¿Donde se esconde un alma, que ya no tiene cuerpo?
Te caíste, arrastraste y gritaste con la venganza que la vida daba,
Cuanto tiempo?
Cuanto mas?
Cuanto queres esperar?
El alcohol dormía todo eso, te hizo sonreír.
Para que te sirve eso, si mañana tenes que despertar?
De que te sirve sonreír, para que te vuelvan a pegar?
Creíste que todo cambiarían; Miraste el sol, dijiste gracias, miraste tu vida, lloraste con fuerza.
Tomaste pastillas, vomitaste sangre, tus dedos transpiraban ácido, tu garganta escupía rabia,
Te encontraste solo, tirado, mojado..
Te miraste de lejos, no te veías, no te gustaste.
Te miraste en ese espejo, te diste miedo, lo tiraste... Se quebró...
Ahora te asustabas, llorabas y sangrabas.. Ahora ya no es nunca..
Que refleja una mirada de dolor, cuando el dolor se lleva en nuestra cara?
Cuantas veces podes decir que no, para perder tu palabra..
Enredándote en esos recuerdos, o en esos recuerdos de recuerdos que no tienen vida..
Te preguntas mas de mil veces si sos uno de ellos..
Miraste abajo, estabas arriba, muy arriba, demasiado alto..
Veías autos, miraste atrás, viste tu vida.. Miraste abajo, veías autos, veías vida...
Esa baranda era el escalón a ese viaje, te aferraste, escuchaste la voz de esa dulce azafata de avión, que te invitaba a un viaje infinito, buscaste verla.. Esa voz celestial se escondía en el cielo.
Apurate! Esta por llover!
Decidiste viajar y saltaste...
Gracias por ponerte en mi lugar
ResponderEliminar